Fuertes mermas productivas

La expresión de calle no cesa y, a pesar de las mermas productivas, sectores económicos de la entidad expresan que más han perdido sus establecimientos con las políticas económicas vigentes y las nulas garantías jurídicas.

En Lara, no por directriz de las cámaras, sino por decisión particular de los empresarios, se han reducido horarios de trabajo, a fin de que los empleados arriben temprano a sus hogares. También ha habido obstáculos para el transporte de materias primas y productos terminados. Sin embargo, esta sería “la cuota” que asumen los sectores económicos en el actual escenario de malestar nacional.

Comercios sin mercancía. En Lara la actividad comercial ha mermado de manera significativa dependiendo de la zona donde se halle el establecimiento. Así lo informó Pablo Chirinos, directivo de la Cámara de Comercio, quien refirió que las ventas en Cabudare se redujeron 50 %, mientras que en el Este de Barquisimeto cayeron 30 %. El centro de la ciudad también registra limitaciones.

A consumidores y usuarios se les dificulta el traslado a las zonas comerciales, sumado a que por temor a saqueos, algunos establecimiento bajan santamarías, previo al habitual cierre de jornada.

A esto se suma que los anaqueles, en especial aquellos que comercian alimentos, registran limitada oferta debido a que ha mermado el traslado de mercancía en el país, en especial la procedente de Caracas, Valencia y Maracay. Transportistas e industriales temen por el paradero del producto, equipos y personal.

La recomendación que formulan al sector es estar atentos al entorno y tomar medidas preventivas, en especial si en el perímetro se desarrolla alguna marcha o disturbio. “Todas las marchan comienzan siendo pacíficas, pero no sabemos cómo terminan. Hay mucho infiltrado que distorsiona la protesta y lo ideal es proteger los bienes y personas involucrados con la actividad comercial”.

La industria reduce jornadas. El sector industrial en Lara también ha registrado en los últimos días una caída productiva en su ya mermada actividad, motivado a las diversas expresiones de malestar político y social.

Giorgio Reni Casas, presidente de la Cámara de Industriales, manifestó que el sector se halla preocupado por lo ocurrido en los últimos días y lo que pueda pasar, en especial con el planteamiento de Asamblea Nacional Constituyente. Sin embargo, consideran que de no haber un cambio, se mantendrá el status quo que seguirá deteriorando la actividad económica venezolana.

A propósito de velar por la integridad de su nómina, algunas industrias han reducido la jornada una hora y media, para que su personal pueda llegar a su casa, antes de que inicien los conflictos. Sin embargo, esto representa la pérdida de más de siete horas / hombre de trabajo por semana, lo que igualmente impacta la producción e incrementa los niveles de escasez de la actualidad.

Obreros no llegan. Frank Mendoza, directivo de la Cámara de Construcción en Lara y anterior presidente del gremio, detalló que no sólo han registrado ausentismo o retardo laboral, motivado a dificultad en la movilización ciudadana, sino también fallas en la recepción de materiales de construcción, en especial de cemento y acería. Hasta una semana pueden esperar para que llegue un pedido de cabillas a la obra, lo cual retrasa sus trabajos. No obstante, reconoce que esto se debe al temor de vendedores y compradores.

“Pero personalmente digo que es algo que todos debemos soportar. El empresario, previo acuerdos con sus empleados, debe apoyar y darles la libertad para que ejerzan su derecho a la protesta. Se debe hacer de manera planificada y que no sea todos los días… Siempre que ejerzan la protesta pacífica serán bienvenidos”.

En opinión de Mendoza este es el aporte que puede brindar la empresa en beneficio de la democracia. “Tenemos que aguantar hasta que esto se resuelva. Es cierto que se han visto afectados nuestros ya mermados rendimientos… Se nos ha hecho tan común que todo se nos haga complicado, que ya nada sorprende”.

El sector también ha aplicado reducción de la jornada laboral, a fin de que los trabajadores lleguen a sus casas sin contratiempos, no sólo por la ola de manifestaciones, sino también por la inseguridad.

Inmobiliarios desde sus casas. Afiliados a la Cámara Inmobiliaria de Lara, han manifestado que las más recientes acciones de calle han fraccionado y limitado sus actividades, principalmente porque el personal de las agencias corredoras y promotoras no pueden acudir a sus oficinas, debido a fallas de transporte y cierre de vías adyacentes.

Así lo informó José Manuel Alejos, presidente de la entidad, quien comentó que el impacto ha sido significativo, pero variado.

Agregó que no sólo resulta complejo presentarse en los puestos de trabajo, sino también el regreso a los hogares, en especial de quienes residen en Cabudare.

En algunas oficinas la actividad ha mermado entre el 50 % y 30 % en comparación a los números registrados en marzo, lo que hace aún más complejo asumir pagos de nuevos salarios, impuestos y otros. “Pero al final comprendemos que todo obedece a la misma crisis que padece el país y que la protesta es un derecho constitucional de todo ciudadano”.

Lamentan que el conflicto pueda extenderse. “Al final esto es un esfuerzo de muchos años como empresarios y no lo podemos dejar de lado, tenemos que seguir adelante”. Tras reunión de junta directiva, recomiendan al sector monitorizar continuamente el ambiente y hacer el mejor provecho de las mañanas, cuando los conflictos son menos agudos

Temporada aún más baja. La actividad turística en Lara también se ha visto perjudicada. Antonio Morales, presidente de la Cámara de Turismo en Lara ha detallado que si bien en temporada baja, posterior a Semana Santa, se espera que la demanda se desplace al 40 %, los números han caído aún más.

Sólo en Andrés Eloy Blanco, la ocupación del pasado fin de semana fue del 10 %. Sin embargo, requieren poco menos del 50 % para suplir los gastos básicos de personal y funcionamiento.

En municipios como Palavecino han resultado afectados prestadores del servicio hotelero como La Estancia, establecimiento que motivado al cierre de las vías adyacentes ha tenido ausentismo de personal de hasta el 50 %.

La asistencia a restaurantes también se ha visto afectada y esto se aprecia no sólo en establecimiento de zonas turísticas y de carretera, sino también en ferias de comida de centros comerciales.

“Las personas no se atreven a dejar sus hogares, muchos menos a tomar unas vacaciones”, apuntó Morales, quien, explicó que la adquisición de insumos, en especial para el área de cocina, se ha hecho aún más compleja que en meses anteriores, cuando igualmente enfrentaban la escasez y el desabastecimiento.

No distribuyen la producción. Julio Anzola, coordinador del Consejo de Coordinación Agropecuaria en Lara, detalló que motivado al cierre de vías y otras expresiones de calle, la distribución de la producción agrícola larense ha resultado afectada. Sin embargo, el sector sale a delante con los incidentes, porque entiende que se trata de “una lucha como país”.

Reconoció no estar de acuerdo con las actuales políticas agrícolas y económicas que han ocasionado altísimas pérdidas al país en los últimos diez años. Al sector le aqueja la falta de semillas, fertilizantes, agroquímicos y equipos.

“Entendemos que es nuestra cuota de sacrificio para conseguir una solución viable a tanta problemáticas que nos aquejan”, resaltó.

Fuente: El Impulso /RS