Anuncios en materia de economía vislumbran un escenario inflacionario

*** La reciente reforma de la Ley de Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras, donde las personas jurídicas y naturales podrían pagar hasta 20% cuando hagan compras en divisas ha generado preocupación en el sector industrial

***Freddy Lujano, presidente de la Cámara de Industriales del Estado Aragua (CIEA), considera que la reforma, en los términos en que ha sido anunciada, golpeará el poder de adquisitivo del venezolano que, de concretarse generará un estancamiento en las compras productos fabricados en el país

Maracay. – Un escenario económico inflacionario, según acotó Freddy Lujano, presidente de la Cámara de Industriales del Estado Aragua (CIEA), se vislumbra tras los anuncios sobre la reforma a la Ley de Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras, aprobada recientemente en segunda discusión por la Asamblea Nacional.

Lujano destacó que la medida anunciada supone un retroceso y un obstáculo para el desarrollo industrial, pues afecta la percepción de mejora de la economía y la recuperación del aparato productivo con que comenzó el año.

Para Lujano, la realidad es que la economía se ha dolarizado de hecho aun cuando esto no se haya producido mediante una política consensuada. Lo cierto es que los venezolanos cada vez usan más dólares para preservar lo mejor posible sus ingresos y una medida de esta naturaleza los golpearía notablemente.

“Es un impuesto regresivo y hasta confiscatorio porque estarías quitando el 20% de la capacidad de compras a la empresa, así como al consumo, no son buenas noticias porque esperábamos un repunte mejor este año respecto a lo que fue 2021 y eso lo cambia todo”

A la espera. Lujano destacó que los anuncios han generado mucha incertidumbre porque no se ha divulgado ningún reglamento que explique exactamente de qué forma se aplicará la ley, sólo se ha anunciado que esta reforma abarca tanto a los contribuyentes especiales como a las personas naturales, que no eran sujetos de la misma.

“Hemos visto tres supuestos: el primero es que no solamente pagarán las grandes empresas o contribuyentes especiales, quienes, hasta ahora, habían sido los únicos sujetos de esta ley, sino que ahora incluirá a las personas naturales; segundo, las transacciones en bolívares serán pechadas con un 2% pero las mismas transacciones con dólares depositados en la Banca estarían sujetos a un impuesto entre un 2% y 8%” expresó.

Dadas las nuevas circunstancias, destacó que se percibe es un retraimiento de la economía, con lamentables efectos para la industria y el ciudadano, porque “las pequeñas y grandes empresas tendrían que trasladar esto a sus costos finales, lo que implica un duro golpe al consumidor”, dijo.

No es suficiente. Al ser consultado sobre los anuncios recientes donde el ejecutivo prometió recursos para el impulso de la economía a través de financiación bancaria, Lujano destacó que la cantidad, aunque puede ayudar, es insuficiente.

El representante gremial destacó que estas medidas, de acuerdo a la opinión de reconocidos especialistas, ponen a disposición unos 500 millones de dólares para el financiamiento, cuando la industria nacional necesita por estándares internacionales, entre 12 mil y 17 mil millones de dólares, valor muy por encima de lo que se libera con la reducción del encaje legal a la banca anunciado por el Ejecutivo.

Reiteró que, aunque es buena medida la disminución del encaje bancario, aún falta, pues mientras los países desarrollados durante la pandemia, bajaron hasta en un 5% en encaje bancario para impulsar la economía y preservar el empleo, en Venezuela se sitúa en 73% “Cualquier encaje bancario por encima del 50% es un duro golpe para el desarrollo industrial y el desarrollo económico del país”, explicó. 

Política errada. Lujano insiste que, junto con los nuevos anuncios, otro tema que les sigue afectando mucho es la decisión del estado de mantener liberados de aranceles e impuestos a los productos importados. Lo que, a su juicio, es una política errada.

“Con esto el ejecutivo favorece industrias extranjeras y fuentes de empleo foráneas, pero golpea seriamente a la industria nacional, la fuente de empleo de los venezolanos”, dijo.

Mientras los fabricantes extranjeros no pagan ni aranceles ni impuestos por ingresar al país, los industriales nacionales sí deben pagar todo tipo de impuestos por producir y por traer del extranjero la materia prima para sus productos, lo cual representa una competencia desleal.

“Estamos en una situación de desventaja mientras no se impongan aranceles a todos los productos importados que pueden ser fabricados en Venezuela. Es difícil competir en esos términos y necesitamos mejorar la industria para abastecer el país, generar empleo y seguir pagando mejores salarios”, reiteró.

Prensa CIEA/ ET

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