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Piratas de Carretera se apoderan de la Autopista Regional de Centro (I Parte)

25-09-2011

Simón Jesús López
simon.lopez@elaragueno.com.ve

Transitar por una vía rápida como la Autopista Regional del Centro, diseñada para unir a Caracas y Valencia en un trayecto pavimentado de 150 kilómetros, ha sido una misión de alto riesgo hace un tiempo atrás o específicamente desde que el volumen de vehículos que la cruza sobrepasó la capacidad de una estructura construida hace más de 5 décadas. Sin embargo, al “normal” riesgo de manejar entre miles de autos que por lo general sobrepasan los límites de velocidad, se une un peligro adicional que ha convertido a esta arteria vial en una verdadera guillotina, y es que un sinfín de piratas de carretera han visto en ella su sitio predilecto, desarrollando variadas técnicas para atracar a los viandantes que ya están al borde de la desesperación.
Si bien es cierto que los delincuentes no perdonan ninguno de los tres tramos de la ARC, al parecer han mostrado especial interés por el tramo de Aragua que comienza en Las Tejerías y culmina en la ciudad de La Victoria, donde los índices de atracos se han visto incrementados de manera preocupante durante los últimos meses. Rodar por esta vía es un viacrucis después de las 7:00 de la noche y ya son muchos los venezolanos que han encontrado la muerte a manos del hampa en este fatídico trayecto.
El presente reportaje, que se presentará en dos entregas especiales, es producto de un minucioso trabajo de campo, que incluyó conversaciones con decenas de personas que se han convertido en víctimas de la inseguridad, ciudadanos y ciudadanas que aseguran que la vigilancia es insuficiente y esperan con ansias un agresivo plan que consiga la raíz de este grave problema, todos coinciden en que “rara vez se ve una patrulla por la autopista, y la poca iluminación es un factor ideal para los antisociales. Aseveran que “la ARC debe ser tomada un poco más en cuenta por las autoridades, pues no sólo es la principal arteria vial del país, sino que su custodia es asunto de seguridad nacional”.
Por último, se preguntaron qué pasó con el plan Vivex, que fue lanzado con bombos y platillos desde el embalse de Zuata y más aún adónde se fueron las decenas de grúas y patrullas que supuestamente estarían allí para atender a los usuarios. Estas mismas personas ven con tristeza cómo el mencionado embalse luce en total abandono, al igual que el módulo de la GNB que se pierde entre la maleza en el kilómetro 63.

Modus operandi
Varias bandas de “choros” están enquistadas en las diferentes barridas que han ido surgiendo en las inmediaciones de la autopista y desde allí van perfeccionando técnicas para atracar a los usuarios, pero lo más grave es que poco les importa utilizar sus sofisticados armamentos en contra de sus víctimas y más aún si se rehúsan a entregar sus pertenencias. En tal sentido, ya no esperan que algún incauto se estacione en el hombrillo por alguna falla mecánica, sino que los obligan a detenerse con múltiples estrategias que se describen a continuación.
La acción más común es atravesar obstáculos en la vía, tales como enormes rocas, troncos, ladrillos, rines de gandola, bloques de motor y hasta cajetines de dirección de vehículos pesados, sin embargo esta técnica se ha “mejorado” con la colocación de aceite alrededor de estos objetos, para que el vehículo se colee en caso de que el conductor alcance a esquivarlos.
Otro instrumento que no ha pasado de moda es el famoso “miguelito”, que por cierto dio el nombre a una de las bandas que aún persiste en la regional del centro, un objeto construido con láminas de acero, aluminio o bandas de rodamiento, provisto de clavos o elementos puntiagudos que destrozan los cauchos de los carros, obligando a los conductores a detener su marcha.

Zonas de mayor riesgo
Como última parte de esta entrega, le dejamos un alerta de los sectores más peligrosos de la “Guillotina Regional del Centro”, considerados como tal según el número de atracos que se cometen en ellos. Por tal motivo se recomienda abrir los ojos en La Curía y Barrio Flores, a la altura de San Mateo, Trapiche del Medio en Revenga y muy especialmente entre el kilómetro 74 y el 90 de esta arteria vial. No olviden tampoco estar alerta entre los kilómetros 83 y 89, donde los objetos contundentes suelen aparecer de la nada.

La historia continuará
En la próxima entrega no sólo mostrarán sus rostros los ciudadanos que aportaron todas estas informaciones, sino que ellos contarán sus malas experiencias, como ejemplo para quienes han corrido con la suerte de pasar ilesos por el tramo Aragua de la ARC. Igualmente, se darán a conocer cifras de accidentes y recomendaciones para no ser atracados, junto a un análisis de las grandes colas como factor de riesgo que se ha hecho más frecuente con el asfaltado de 30 kilómetros de la autopista. Aunado a esto, también se revelará el riesgo en el uso de los “atajos”, que se han transformado en la nueva “concha” de las bandas delictivas.

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