ROBERTO DENIZ | EL UNIVERSAL
lunes 8 de agosto de 2011 12:00 AM
La recuperación de la industria automotriz se ha hecho más esquiva de lo que pensaban en el sector a comienzos de año. Transcurridos los primeros siete meses de 2011, las ensambladoras registran una caída de 1,33% con respecto al mismo período del año pasado.
Aunque la cifra puede resultar insignificante, no lo es si se toma en cuenta que la industria acumula tres años consecutivos de contracción. En ese lapso el ensamblaje pasó de 172.418 unidades a sólo 104.357 vehículos, es decir, un desplome de 40% entre 2007 y 2010.
Las estimaciones preliminares para 2011 apuntaban a un crecimiento de producción de, al menos, 10% que permitiera cerrar el ejercicio con 115.000 autos ensamblados. Sin embargo, lo registrado entre enero y julio aleja la posibilidad de cumplir esa meta.
Al comparar el rendimiento de las automotrices en julio de este año con ese mes de 2010, el descenso es de 10,88%, ya que pasaron de 9.525 autos a sólo 8.489. Al detallar las cifras de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez), se observa que a estas alturas cinco de las siete ensambladoras presentan números inferiores a los de 2010.
Sólo General Motors de Venezuela (GMV) ha ensamblado 27.748 carros entre enero y julio, esto es un 46,31% del total de la industria, y MMC Automotriz, que enfrentó casi dos años de paralización, ha mejorado el rendimiento respecto a 2010.
Por el contrario, Chrysler, Ford Motor, Iveco, Mack y Toyota tienen peores cifras que las del año pasado. ´El desempeño del mes de julio, de constreñimiento significativo, provocó que la industria, nuevamente arroje números rojos en su desempeño en lo que va de 2011 en lo referido al total de unidades ensambladas´, señaló el boletín mensual de Cavenez.
El texto agregó que sólo ´en la medida que los factores inhibidores externos a las empresas´ desaparezcan, la recuperación en el nivel de ensamblaje se logrará ´de acuerdo a los esfuerzos y a la planificación realizada por las empresas ensambladoras nacionales´.
No obstante, en lo que va de año se han reiterado por parte de las autoridades los retrasos en la emisión de los permisos de importación del material de ensamblaje y la conflictividad laboral ha reaparecido en algunas plantas, como la de Toyota en el estado Sucre.
De hecho, el sindicato paralizó las operaciones de la filial japonesa el pasado martes a raíz de la sentencia de un tribunal en la que eximía a la compañía de pagar unos supuestos pasivos laborales que reclamaban un grupo de trabajadores. Esta crisis laboral, que se ha agudizado desde hace tres semanas, se ha traducido en una caída de casi 50% si se comparan los resultados que la compañía obtuvo entre junio y julio.
´Siendo el segundo semestre del año el más importante estacionalmente sobre el nivel de ensamblaje, todavía restan cinco meses fundamentales para cristalizar el esfuerzo desplegado por las empresas e iniciar una senda de recuperación de la productividad en el sector automotriz venezolano´, agregó el reporte de Cavenez.
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