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El sector privado debe fortalecerse

Un País. Dos empresarios. Dos visiones. Frente a la realidad económica de Venezuela, los presidentes de Conindustria y de Fedeindustria, Eduardo Garmendia y Miguel Pérez Abad, respectivamente, hablan, desde sus puntos de vista, de la necesidad de impulsar el diálogo que nos permita por siempre, diversificar nuestra economía. Sobre todo ahora que se prenden las alarmas ante la caída de los precios del petróleo. Ambos coinciden en afirmar que tenemos las condiciones y el potencial para lograrlo.

Los dirigentes empresariales se muestran inclinados a impulsar en el sector industrial todas las inversiones que nos lleven a aumentar la oferta de bienes para atender el mercado nacional e incursionar con éxito en el internacional. Venezuela no es la primera vez que lo hace, pero debe buscarse que sea de manera permanente y continua.

Están conscientes de la necesidad de bajar la dependencia de divisas provenientes de las ventas del crudo.

Piensan que ha llegado el momento de obtener ingresos distintos a través de las exportaciones de productos no tradicionales. A diferencia de Conindustria, que siente que el Gobierno actual mantiene un cerco sobre el sector manufacturero que no les permite avanzar en sus planes y proyectos, el representante de la Pequeña y Mediana Industria, Fedeindustria, menciona que la masa empresarial que actúa en el sector, no percibe cercos, aun cuando admite la existencia de problemas que pueden solventarse con el diálogo claro y abierto.

En materia cambiaria el empresariado nacional aún aguarda por las explicaciones que en tal sentido deberán ofrecer los ministros del área económica. Fundamentalmente, Conindustria aguardaba por cambios en la política cambiaria y ahora dicen sentirse más confundidos.

La Pequeña y Mediana Industria, entre tanto, cree que se debe aguardar y no muestra signos de intraquilidad. Eso sí, tienen claro ambos dirigentes empresariales la restricción de las divisas que se presentarán a lo largo del 2015, donde deberán optimizarse hasta el último centavo de dólar que permita cubrir las necesidades nacionales, tanto públicas como privadas.

Observan la caída de los precios petroleros como una inmensa oportunidad para Venezuela, por cuanto nos obligará a conversar, a dialogar y a producir decisiones, hechos concretos que permitan el fortalecimiento de nuestro aparato productivo nacional.

Muchas son las cosas que unen a los hombres y mujeres que sufren, padecen, se preocupan tanto en Conindustria como en Fedeindustria, por nuestro despegue definitivo en materia industrial.

Nadie en nuestro país es infalible, ni todos los demás están equivocados. Hablan de inclusión y vislumbran que están dadas las condiciones para salir adelante. Hay disposición para hacer inversiones y crecer. Se muestran optimistas y se preparan para enfrentar este año que se asoma complejo.

Fuente: El Universal / WMZ