VENEZUELA MANTIENE ABIERTAS IMPORTACIONES DESDE COLOMBIA

Las cifras al cierre del primer semestre de 2009 del comercio de Colombia hacia Venezuela indican que pese al discurso oficial y a las medidas tomadas por Caracas, se mantiene una válvula que todavía permite la compra de productos colombianos

´Es probable que las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela se continúen deteriorando debido a las diferencias fundamentales que existen entre los dos gobiernos, en el corto plazo, es improbable que los flujos comerciales sean afectados, pero a largo plazo, ambos países tienen incentivos para reducir la dependencia mutua´.

El comentario es uno de los encabezados del más reciente informe que la Unidad de Investigación Económica para América Latina del Santander Investment al abordar el tema del ´congelamiento de las relaciones´ con Colombia que ordenó el presidente Hugo Chávez, lo que debería ocasionar un freno a unas importaciones procedentes del país vecino que el año pasado alcanzaron el récord de 6,1 millardos de dólares.

Las cifras al cierre del primer semestre de 2009 del comercio de Colombia hacia Venezuela ­reportadas por el Santanderindican que pese al discurso oficial y a las medidas tomadas por Caracas, se mantiene una válvula que todavía permite la compra de productos colombianos.

´Las exportaciones de productos alimenticios, bienes de consumo básico e intermedios para la industria y la agricultura han estado particularmente bien, debido a la escasez de estos productos en Venezuela´, señala la institución financiera.

´Las exportaciones colombianas muestran que el presidente Chávez ha sido pragmático acerca de las restricciones al comercio´, agrega el documento.

Entre enero y junio de 2009, el saldo de importaciones colombianas alcanzó 2,6 millardos de dólares, una caída de apenas 0,22% con respecto al mismo período de 2008. En números absolutos, ese porcentaje representa una disminución de sólo 6 millones de dólares. Incluso, el total de ventas que Colombia concretó en Venezuela en el primer semestre de este año se aproxima al de todo 2006.

Los números no parecieran dar señalas de alerta y más bien confirmarían que la retórica y el comercio colombo-venezolano va por rumbos opuestos, pero el reporte del Santander se encarga de advertir que ´no todas las exportaciones han ido bien en el último par de años, y algunos rubros han sido víctimas de represalias por parte de Caracas´.

El caso más dramático se evidencia en el sector automotor colombiano, cuyas ventas después de alcanzar el récord de 983 millones de dólares en 2007, se desplomaron 68,5% en 2008 para fijarse en 309 millones de dólares. Un descenso similar se registró durante el primer semestre de 2009 con respecto al mismo lapso del año pasado.

En el sector de alimentos terminados se presenta la situación que al menos hasta junio se reflejó una caída de 29,2%, al bajar de 164 millones a 116 millones de dólares, cuando se comparan los primeros 6 meses de 2008 con los mismos de 2008. En cambio, en el rubro de productos para animales se observa un repunte de 29,2%.

Otros sectores emblemáticos y simbólicos de los productos colombianos es el de textiles y confección, en el que también se repite una paradoja.

En el caso de los textiles hubo un aumento de 54,3%: varió de 186 millones a 287 millones de dólares (primer semestre 2008 contra el primero de 2009).

En el caso de la confección, la situación sí arroja números negativos porque se evidencia una disminución de 72,2% al reducirse de 436 millones a 121 millones de dólares, que son las cifras de los primeros semestres de 2008 y 2009, respectivamente.

Estos indicadores que reflejan una caída en la importación de trajes y vestidos se constató en un recorrido por importantes tiendas colombianas establecidas en Caracas como Pronto, Armi, Carlos Nieto, e incluso una cadena tan popular entre el consumidor femenino como El Palacio del Blumer, cuyos dependientes aseguran que hay problemas en la recepción de mercancías.

El sector privado. Los productos venezolanos no tienen ninguna restricción para ingresar en Colombia. Las trabas para exportar por parte del sector privado no han surgido por los problemas diplomáticos entre Bogotá y Caracas, o específicamente entre los presidente Hugo Chávez y Álvaro Uribe, sino por la sobrevaluación del tipo de cambio, que se mantiene congelado en 2,15 bolívares por dólar desde 2005.

El Santander destaca en su informe que los dos gobiernos intentan reducir la dependencia recíproca, pero hasta el momento sin avances significativos. Uribe, junto con el sector privado de su país, viene trabajando un plan para diversificar mercados hacia los países centroamericanos y de América del Sur, cuyos resultados son positivos pero moderados, e indica que es ´muy poco´ lo hecho por incrementar el comercio con Asia o naciones fuera de América Latina.

´La apertura de nuevos mercados es un paso necesario, pero podría tomar mucho tiempo antes de que se puedan concretar progresos significativos, se pueden hacer´, advierte.

En el caso venezolano, la institución financiera española más bien indica que el esfuerzo no es para promover la producción nacional sino sustituir los productos colombianos por bienes traídos de otros países de la región, principalmente Argentina, Brasil y Ecuador.

El gobierno del presidente Chávez ha impulsado esta política de importaciones mediante la organización Empreven, que suscribió un acuerdo en Quito para que en octubre se reciban los primeros productos ecuatorianos.
Fuente y foto cortesía del Nacional.

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