Productores se ven obligados a comprar efectivo para pagar a los trabajador

Un productor agropecuario que tiene 5 o 10 trabajadores necesita mucho más que los 10.000 o 30.000 bolívares que entregan en el banco para pagarles. La única manera que tiene para darles a los empleados el dinero que les corresponde es en efectivo, porque la gran mayoría no está bancarizada y no tienen acceso a las instituciones financieras por estar en zonas rurales. “Eso coloca al sector en una situación bastante compleja porque inexorablemente te hace ir a un mercado que se ha creado con el efectivo. En el occidente el dinero en efectivo se ha convertido en una mercancía”, afirmó Gerardo Ávila, presidente de Fegalago.

Desde el año pasado, recordó, cuando empezaron a notar la escasez de billetes se comenzó a comprar a 10%, luego a 15% y actualmente, para encontrar efectivo tienen que pagar hasta 450%. “Para obtener 20 millones de bolívares, porque debes pagarle a los empleados, debes calcularle 400% adicional a eso”.

Aseguró que la principal consecuencia de esta crisis es la carencia de mano de obra. “El empleado busca otra fuente de trabajo, renuncia, se va a países vecinos como Colombia y Brasil”, refirió. Es una situación que incide en la caída de la producción, sobre todo de leche, porque la gran mayoría del ordeño en Venezuela es manual. En el estado Zulia es de 80%.

Otra consecuencia es la inseguridad a la que está expuesto el productor o la persona encargada del pago de la nómina en el traslado desde ciudades hasta centros rurales, cuando cargan con altas sumas de dinero. “Además del riesgo por el hampa, también te pone en una situación frente a autoridades en las alcabalas que matraquean”, afirmó.

Añadió que por la hiperinflación cada vez más aumenta la cantidad de billetes con la que tienen que cargar. “Exhortamos al Banco Central de Venezuela que tome las medidas macroeconómicas necesarias para revertir la inflación, que está causando todas estas distorsiones”.

Sector agrícola. Aquiles Hopkins, presidente de Fedeagro, señaló que por la severa escasez de dinero se han presentado dos cosas: han tenido que bancarizar a los trabajadores, quienes tienen que pagar el sobreprecio de productos porque si no pagan en efectivo les cobran más; y en las zonas que no tienen medios electrónicos de pago, donde no pueden bancarizar a sus empleados, se han visto obligados a pagar los billetes con sobreprecio para remunerar a los trabajadores. “A comprar el efectivo hasta con 100% de sobreprecio; es decir, a 200% de su valor. Para que te den 100.000 bolívares tienes que transferir 200.000 y hasta más en algunas zonas del país”.

También coincidió en que 80% de los trabajadores del sector no están bancarizados. “Ante la crisis de efectivo, nos hemos visto en la necesidad de intentar bancarizar a nuestros trabajadores”, contó. Sin embargo, en varias partes de las zonas productivas, que son rurales, no existen puntos de venta para hacer compras por medios electrónicos. “Lo que está sucediendo en esas zonas es que aquello que pagues con punto de venta o con transferencia pretenden cobrarte hasta 100% por encima. Si lo cancelas en efectivo, te cobran el precio que es. Definitivamente, el problema está afectando notablemente el poder adquisitivo y la libre actividad de nuestros trabajadores”.

Exhortó al gobierno a parar la expansión de la liquidez monetaria y frenar la generación de dinero inorgánico porque atenta contra la población y los sectores productivos del país.

Sector comercio. María Carolina Uzcátegui, presidente de Consecomercio, declaró que por la imposibilidad de acceder al dinero el sector afronta un problema grave: la dificultad que tiene el empleado para pagar el pasaje y movilizarse hasta su puesto. “La mayoría de la gente está en serias dificultades para poder pagar el transporte, cuyos precios están verdaderamente elevados. Para una persona reunir 200.000 bolívares en efectivo en una semana es realmente cuesta arriba, lo que está causando ausentismo laboral y problemas en el desempeño y el trabajo”, dijo.

La crisis del efectivo afecta al ciudadano más vulnerable, aseguró, porque no tiene cómo trasladarse a su lugar de trabajo y se tiene que montar en las llamadas perreras, que le cobran hasta 30.000 bolívares por llevarlo, y que representan un serio peligro para su seguridad personal.

Sector turismo. Los montos que la gente debe cancelar para distintos servicios como hospedaje o boletería de transporte son muy altos como para pagarlos en efectivo, por lo que normalmente se hacen transacciones electrónicas. No obstante, algunos negocios ubicados en zonas turísticas, ventas de empanadas o servicios que prestan comerciantes informales, como lancheros –que anteriormente se cancelaban en efectivo– han tenido que cambiar los métodos de pago para no perder el trabajo.

Jesús Irausquín, presidente de Conseturismo, dijo que por la hiperinflación, que ha generado el alza acelerado de los precios de repuestos, lubricantes y otros implementos que las lanchas necesitan, los paseos han aumentado porque se le hace costoso al comerciante informal (lanchero) mantener la nave. “Ahora tienen puntos de venta. La gente ha tenido que ser creativo para no desaparecer”, expresó.

Fuente: El Nacional / CSM

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