El ingreso familiar se desvanece ante el alza de los precios

´Todo está carísimo´. ´Qué cara está la vida´. ´Esto no lo podemos llevar esta vez´. Son algunas de las frases que repiten los consumidores frente a los anaqueles cuando acuden a hacer mercado.

Y es que en el primer semestre de este año los alimentos sufrieron alzas importantes de precios, no solo en aquellos rubros que están regulados sino en otros igual de importantes como verduras, frutas, hortalizas, bebidas no alcohólicas, cereales, carnes, pescados, entre otros rubros.

Al cierre del primer trimestre, el Ejecutivo aumentó entre 20% y 35% los precios de cinco alimentos de primera necesidad: pollo, arroz, azúcar, leche y queso.

Adicionalmente, los precios de las verduras -apio, ñame, ocumo, auyama y yuca- registraron un salto histórico de 120,2% en los precios al consumidor, mientras que las hortalizas -cebolla, ají, pimentón, tomate, entre otros- reportaron aumento promedio de 20,6%, de acuerdo con un recorrido realizado por este diario.

En las carnes también se han producido ajustes importantes. En el caso del pescado, los precios subieron en promedio 28% respecto al primer semestre de 2009, mientras que el kilo de carne, en los cortes no regulados (solomo de cuerito, punta trasera y lomito), oscila entre Bs 37 y Bs 45.

Pero a la par de estos aumentos, el ingreso de los venezolanos viene perdiendo fuerza.

De acuerdo con datos suministrados por Abelardo Daza, profesor del IESA, el ingreso laboral promedio del venezolano se ubica en Bs 2.006, que al contrastarlo con el del año pasado, Bs 2.218, registra una pérdida de 9,5% a la fecha.

Estima que este año el ingreso laboral de los venezolanos caerá casi 20% respecto al salario registrado en 2007, Bs 2.519, que fue el más alto de los últimos 11 años.

El salario mínimo que se ubica en Bs 1.223,89, e incluso el ingreso laboral promedio resultan insuficientes para cubrir el costo de los productos básicos.

De acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cenda), la canasta alimentaria que contempla 11 rubros -grasas y aceites, carnes, pescados, cereales y productos derivados, leche, quesos, huevos, carne y sus preparados, frutas, verduras y hortalizas, y bebidas no alcohólicas- tiene un costo, hasta el mes de mayo de Bs 2.275. Con esta base, el Cenda estimó que en mayo se requería de casi dos salarios mínimos para que una familia de cinco miembros atendiera sus necesidades básicas de alimentación.

Las maniobras

Para hacer frente al alto costo de los alimentos, los consumidores han optado por reajustar su presupuesto y comprar lo estrictamente necesario.

De acuerdo con un estudio de la consultora Nielsen, en el primer semestre se evidenció que 84% de los venezolanos encuestados aseguraron que habían cambiado sus patrones de consumo respecto al año pasado, centrando los gastos en productos prioritarios con la finalidad de ahorrar.

Los comerciantes dan cuenta de esto, alegando que los consumidores compran menos que hace un año, incluso hay algunos que han optado por comprar los alimentos por unidad.

Clara Da Silva, ama de casa, explica que prefiere acudir al supermercado para comprar víveres, carne y pollo porque es ´donde se consiguen los precios regulados´. ´Prefiero pasar medio día en el súper para comprar carne que pagar Bs 30 por un kilo en la carnicería que está por la casa. Con eso compro dos kilos aquí´, asegura.

Mirtha Lameda no esconde su preocupación ante el alza de los alimentos. ´Yo no sé qué está pasando, pero este año todo está más caro, el dinero rinde menos, la comida ha subido mucho. Uno viene al mercado y son 500 y 600 bolos cuatro cositas, si haces el mercado completo son 1.500. Esto nunca se había visto´, señala.

Pero a quienes tienen hijos en edad escolar les resulta más difícil reacomodar los gastos. Doris Pérez sostiene que los productos que resultan más costosos son los que necesita para preparar la lonchera de sus niños. ´Yo veo que las salchichas, el pan, los cachitos, las galletas, los juguitos, el jamón, esas cosas, suben todo el tiempo, pero uno tiene que comprarlos para la merienda de los muchachos´.

Las consumidoras consultadas manifestaron que prefieren hacer sus compras en las cadenas de supermercados, donde no sólo consiguen los productos a precios establecidos sino también algunas ofertas.

Ciertamente los precios de los alimentos varían de acuerdo al lugar donde se compre. En un recorrido realizado por El Universal se evidenció que en el caso de productos como harina de maíz precocida, leche en polvo, aceites, arroz, queso, pollo, carne, por mencionar algunos, se expenden a precios regulados en los automercados.

Sin embargo, quienes optan por comprar en los mercados municipales pagan un poco más por los víveres, entre Bs 0,50 y Bs 1, mientras que en carne el alza es de hasta 50%.

Angie Contreras C.
EL UNIVERSAL

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