Devaluación afectará poder de compra del venezolano

Datanálisis indica que Ejecutivo debe ajustar los precios de los rubros regulados

La devaluación anunciada este viernes en la noche es la más alta que ha aplicado el gobierno de Hugo Chávez. Los economistas la calculan entre 50 y 60%, ajuste que al final se trasladará al bolsillo de los venezolanos, quienes ya a lo largo de 2009 vieron como la inflación se comía sus ingresos.

La corrección cambiaria se presenta en momentos en que los trabajadores registran una capacidad de compra afectada. El resultado sobre las remuneraciones que presentó el Banco Central de Venezuela (BCV) sobre el tercer trimestre del año pasado era el nivel más bajo en cinco años.

Los incrementos salariales -algunos vía decreto presidencial y otros por políticas empresariales- fueron insuficientes. El avance de la inflación fue mayor que las mejoras de los sueldos, de manera que hasta ese momento del año el poder de compra se había diluido.

De acuerdo a los datos oficiales, al cierre de 2009 la inflación escaló 25,1%, mientras que el salario mínimo avanzó 21%.

Para este año se esperaba una tímida recuperación de la capacidad adquisitiva, pero el escenario cambió el viernes en la noche. El ministro de Economía y Finanzas, Alí Rodríguez, admitía tras el anuncio de devaluación que la misma impactará el nivel inflacionario previsto para este año.

Sin embargo, para el director de la firma Datanálisis, Luis Vicente León, la clave está en el carácter electoral de 2010.

´Si bien estábamos esperando 2% a 3% de recuperación del poder adquisitivo, lo más probable es que se estanque en cero. No será negativo porque es un año electoral´, indicó.

Ajuste a bienes regulados No obstante, León aseguró que la siguiente medida del Gobierno debe ser el ajuste de los precios de aquellos rubros que están controlados.

Hasta el viernes los productos de los sectores esenciales como alimentos y salud eran importados con un dólar a 2,15 bolívares fuertes. A partir del lunes traer un bien esencial desde el extranjero costará 2,60 bolívares fuertes por cada dólar, 20% más que la semana pasada.

Por ello, el directivo de Datanálisis asegura que los precios actuales de los bienes regulados se harán insostenibles sino se ajustan al nuevo tipo de cambio.

León recordó que el golpe al bolsillo será obvio: 40% del gasto familiar se dirige a la compra de productos de primera necesidad y los esenciales se encuentran regulados.

El director de la firma consultora agregó que los bienes no prioritarios también se verán impactados, pero el ámbito no será el mismo.

En este caso, el tipo de cambio pasó de 2,15 bolívares fuertes a 4,30 bolívares fuertes por dólar, lo que significó un ajuste de 100%.

No obstante, León destacó que algunos sectores de bienes y servicios no esenciales acudían al mercado paralelo para obtener dólares permuta, donde las divisas se conseguían 191% más caras que en el oficial.

´Había sectores que ya reflejaron sus incrementos de precios porque acuden al paralelo´, manifestó.

Más costos y menos empleo De acuerdo a las cifras que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE), el costo de la canasta básica alimentaria ascendía a 1.021,22 bolívares fuertes en octubre del año pasado, último dato disponible. La canasta que incluye vivienda, salud y educación, además de los alimentos, se ubicaba para ese mes en 2.042,44 bolívares fuertes.

Estos montos indican que al menos 20% de la población, proporción que devenga un salario mínimo de 967,5 bolívares fuertes, ni siquiera puede cubrir sus gastos en alimentación, salud, vivienda y educación.

En octubre, con un sueldo básico legal en Venezuela se compraba 47,3% de la canasta básica. Un año antes el porcentaje se situaba en 47,6%.

Todas estas variaciones tienen como marco una economía que oficialmente entró en recesión. El BCV reportó un retroceso del Producto Interno Bruto de 2,9% en 2009.

El efecto del comportamiento económico ha sido evidente sobre el mercado laboral, luego del desplome de sectores como la manufactura y el comercio, altamente generadores de puestos de trabajo.

En diciembre de 2009, el desempleo creció a 6,6%, 0,5 puntos porcentuales más que un año atrás, según los datos del INE. Los reiterados decretos presidenciales han alargado la inamovilidad laboral durante siete años, lo que frena los despidos injustificados.

Pero otro indicador en una economía en tiempos de crisis es la informalidad, que crece desde finales del año pasado. El INE reporta que 5.554.450 personas laboran en el mercado informal, equivalente a 44,8% de la población ocupada en el país. El ente no cuenta como informales a los profesionales que trabajan por su cuenta.

Suhelis Tejero Puntes
EL UNIVERSAL

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